De pequeño me encantaban las películas de terror antiguas, pero en mi casa no me dejaban verlas. Reconozco que de vez en cuando y a escondidas veía alguna que otra pero poca cosa.
Un día descubrí una película que me dejó fascinado hasta el día de hoy, El jovencito Frankenstein. Esta película mezclaba los escenarios y luminosidad de las películas de terror y él peculiar humor del actor Gene Wilder, una combinación perfecta para un niño amante del cine de terror, ya que aunque para mis padres solo era una película de humor, para mí era una experiencia llevada al límite, pero eso sí dentro de la legalidad y suavizada por este maravilloso actor, que acaparaba toda mi atención, tan solo, con el lenguaje de sus ojos, haciéndome entender a la perfección lo que estaba sucediendo en escena, aunque le bajarse el volumen a la televisión. Sus ojos son lo más parecido a las metáfora visualizadas qué se usa en los cómics para reflejar los estados de ánimo.
Gene wilder.
11 junio 1933 - 29 Agosto 2016
viernes, 2 de septiembre de 2016
Gene Wilder
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